El seguro de vida ofrece protección frente al fallecimiento y la invalidez. Por sus coberturas, es un producto muy extendido, ofreciendo un soporte y gran ayuda a los familiares y allegados cuando se produce el fallecimiento o la invalidez del tomador del seguro.

 

Cuando realizamos la contratación de una póliza de vida, debemos tener muy claro las opciones disponibles y las coberturas que podemos escoger, con el fin de adaptar el seguro a las necesidades de cada caso. Hoy en día, la mayoría de compañías aseguradoras ofrece una gran flexibilidad en la contratación de este tipo de seguros, permitiendo al tomador escoger las coberturas que más le interesen.

 

Los seguros de vida forman parte de los seguros pensados para personas y consisten en el pago de una prima previamente estipulada para poder percibir, en caso de fallecimiento o incapacidad, una cuantía que pueda suplir la falta de ingresos del asegurado.

 

El importe de la prima en los seguros de vida va a depender del riesgo y de la cantidad que quiera percibir en caso de incapacidad, o que sus beneficiarios perciban en el caso de su muerte. Esta indemnización final es posible percibirla en un pago único o en forma de renta, devengado mes a mes, según desee el asegurado o sus beneficiarios.

 

Las pólizas de vida ligadas a una hipoteca cubren los mismos supuestos que cualquier otro seguro de vida, es decir, el fallecimiento del tomador. En muchos casos, suele ampliarse la cobertura y cubrir también la incapacidad permanente absoluta y total. Incluso hay algunas opciones que cubre también los supuestos de accidente o enfermedad del titular del seguro.

 

La diferencia que existe entre un seguro de vida hipotecario y un seguro de vida convencional es que, en el caso del hipotecario, será el banco quien se beneficie de la indemnización, ya que ese dinero se usará para saldar la deuda pendiente del préstamo hipotecario.

¿Qué pasa con la hipoteca si no tienes seguro de vida?

El banco no puede obligarte a contratar un seguro de vida ligado a la hipoteca. Si no se contrata, y se produce el fallecimiento del titular de la hipoteca, el banco va a seguir reclamando la deuda pendiente. Es por ello por lo que resulta recomendable contratar un seguro de vida hipotecario, ya que cubrirá el pago total del saldo pendiente, y eso no acarreará problemas a los familiares.

 

¿Qué seguro es obligatorio en una hipoteca?

Cuando contrates una hipoteca, el único seguro que puede obligarte a contratar el banco es el seguro de daños en caso de incendio. Con este seguro se da cobertura a los llamados daños en la propiedad en los casos en los que se produzca un incendio, con un importe igual al coste de reconstrucción de la vivienda. En estos casos, cuando se declare el siniestro, el banco con quien se ha contratado la hipoteca y el seguro será quien se haga cargo del coste de la reparación.

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